Una cosa de esas que nunca pasan

Necesito que pase una de esas cosas que nunca pasan. Que acabes siendo víctima del ataque de helado de chocolate más grande del mundo. Hoy no apetece mucho pensar. Simplemente expresar. Probad a cerrar los ojos, tendréis todo lo que siempre habéis querido. Abridlos, y no os desilusionéis porque no haya lo que queréis que exista. Besad con los ojos cerrados y quered como si en eso consistiese la vida. El secreto está ahí. En hacer especial cada cosa, sacando hasta el lado más absurdo e inconcluso del mundo. Esta vida va demasiado rápido que realmente me mareo, dejaré de pisar el acelerador y me pararé a fijarme que el espacio es tan asombroso como lo vemos desde aquí abajo. En mí se aloja el alma de la juventud  y del esplendor. En la flor de la vida estamos todos. Cada cosa en su justa medida, querido amigo. Yo ni siquiera entiendo nada, pero prefiero no entender a entender demasiado que todo carezca de sentido.

Buenas tardes.

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