Cuando muere una flor, se marchita de pena un jardín.

Cuídala. Cuídala mucho. ¿Sabes? La dejaste como ella me ha dejado a mí. Cumpliste tu función y recuerdo como sus ojos color miel se enrojecían cuando hablaba de ti. Realmente no sé mucho de ti, nuestra relación es fría. Siempre lo será. Cuídala mucho, todo lo que no la pudiste cuidar. Ella me ha cuidado de la mejor manera posible, casi me entregó su corazón. Creo haber aprovechado su cariño. Aunque siempre se pide más, ¿no? Ella reclamaba el tuyo sin respuesta alguna. Yo también reclamo el de ella, con la misma respuesta. Hace falta tiempo para creérselo. Yo nunca me lo creeré. Cuídala mucho, disfruta de ella. Yo no podré hacerlo. Me gustaría que me hubieses visto crecer, hubieses sido un punto fuerte de apoyo. Todas las lágrimas son buenas, no os preocupéis. Aprovecha lo inteligente que es y disfruta del tiempo. Quiérela mucho. Yo no le puedo dar más amor. Cuídala. Aunque sé que lo harás. 

 

Ojalá pudiera haberte conocido.

 

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